Notas técnicas de Avicultura
MANEJO DE LA CAMA EN GALPONES AVÍCOLAS. DESCUIDOS QUE CUESTAN CARO Autor: Ing. Zoot. Miguel A. Barrios Profesor Adjunto Cátedra Producción de Aves I Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires
Publicada el: 2009-07-16 10:25:47

La buena calidad de la cama en galpones avícolas, es un factor esencial que impacta en el éxito del objetivo de las producciones a piso (pollo parrillero, reproductores o cría - recría de alta postura).

Los requisitos necesarios que debe reunir un buen material para ser utilizado como cama avícola, reducen la elección de los materiales, entre las cáscaras de arroz; girasol; maní ó virutas de maderas blancas no resinosas y sin sustancias tánicas.

Estos requisitos, se originan en las funciones que debe cumplir la cama como sustrato del sistema productivo, las cuales son: a)Capacidad aislante, resguardar del frío y de la humedad del suelo; b)Amortiguante, protegiendo de golpes y raspaduras a las aves; c)Absorbente, de la humedad del suelo, de heces y pérdidas de bebederos; d)Diluente de la materia fecal, función higiénica que lleva a la mínima expresión el contacto de las aves con su guano.

La cáscara de arroz se ha establecido como la cama avícola con mayor aceptación en las zonas núcleo, debido a sus buenas condiciones. (Foto 2)

Pero dichas buenas condiciones intrínsecas de un material de cama, no bastan para garantizar que ésta cumpla con todos los requisitos a lo largo de todo el periodo de producción.

La falta de absorción de una cama compactada con alta humedad, junto al exceso de deposiciones fecales y restos de alimento balanceado en ella (Foto 12); genera liberación de gases por procesos fermentativos y de putrefacción que vician el ambiente tanto para las aves como para el personal. Las aves de líneas comerciales no expresaran altos rendimientos acordes a su potencial genético en un ambiente adverso o al menos deficiente.

La calidad de la cama avícola depende de diversos factores que impactan directa o indirectamente sobre su estado de conservación. (Ver infografía)

Entre ellos, la falta de concientización y/o conocimiento sobre el tema del personal de galpones, impactan con mayor crudeza sobre la conservación de los sustratos (camas); sin perjuicio de la importancia que la sanidad, la calidad e inocuidad de alimentos balanceados y el agua poseen sobre el particular; los cuales crean condiciones de dilución de heces y perturbaciones intestinales de variada índole.

La importancia que adquiere la concientización del personal de granja en este tema, puede observarse en el mínimo trabajo preventivo de las camas a partir de la falta de una prudente manipulación del material, mediante el movimiento para su aireación y secado, como así también en un deficitario manejo de cortinas en los galpones abiertos, especialmente en días invernales. (Foto 6)

En el caso de la crianza de pollos parrilleros, tal situación, asociada a la práctica de la reutilización de camas, en la búsqueda de disminuir costos, hacen del estado de su material un elemento contundente en contra del rendimiento de las aves vivas y en la elevación de las tasas de decomisos en plantas de faena; con grandes repercusiones económicas tanto para el productor integrado como para la empresa integradora. (Foto 5)

Un estado de conservación empobrecido de la cama, tiene efectos negativos sobre las aves alojadas; consecuencias que van desde condiciones de stress, pasando por disminuciones de rendimiento, lesiones físicas, enfermedades e incluso la muerte. (Foto 7)

Lesiones cutáneas, alteraciones en el emplume, ganancias de pesos disminuidas, son algunos de las causales de condenaciones en planta de faena. Los pollos parrilleros permanecen gran parte del tiempo postrados sobre la cama; cuando esta se encuentra húmeda, las plumas de contorno principalmente del abdomen y pecho pierden el ordenamiento y la conformación del estandarte, dejando separadas las barbas y bárbulas; considerando el peso de las aves, el efecto de la humedad y del ácido úrico sobre una piel delicada que ya no cuenta con la función de protección de las plumas, se puede convertir en una importante causa de perdidas económicas al disminuir la calidad de la pechuga (ampollas, irritación, escaras, etc). (Foto 4)

En granjas de reproducción, la incubación de huevos de piso es una práctica presente por diversos motivos. Suele hacerse con ciertos resguardos en la búsqueda de más BB/Hembra alojada. El estado de la cama influye en la eclosión y calidad de BB. (Foto 11)

El manejo de las camas avícolas puede dividirse en dos categorías:

·         Manejo preventivo (tareas de mantenimiento)

·         Manejo correctivo (tareas de mitigación)

Manejo preventivo

            Comprende las tareas de movimiento del material y las de muestreo para valoración ó estimación ponderada del estado de las camas. El movimiento del material de cama es realizado afín de evitar la compactación superficial (costra ó champa) y generar aireación, promoviendo de este modo la disminución de la humedad (óptima entre 20% y 30%) y la temperatura, parámetros que influyen directamente sobre la biodegradación del material de la cama, restándole estructura y convirtiéndola en polvillo.

            El manejo de aireación, consiste en remover el material de cama con horquilla o herramienta rotativa; debiéndose planificar las tareas, dividiéndose imaginariamente de manera transversal la superficie del galpón en 5 partes, de modo de realizar el laboreo de una parte por día (de lunes a viernes), repartiendo el esfuerzo del personal de galpones. Esta práctica le otorga mayor vida útil a la cama y reduce la cantidad de cáscara nueva de complemento o reposición. La falta de manipulación puede generar desastres dentro del galpón. (FOTO 3) y (FOTO 8)

Esta actividad resulta más sencilla en galpones de reproductoras o recría de alta postura. Para el caso de galpones de pollos parrilleros, sólo es factible durante por lo menos la mitad de la crianza, toda vez que para manipular la cama, no puede movilizarse a las aves que han alcanzado pesos vivos cercanos a su terminación. Por tal motivo, la calidad de la cama al final de crianza depende de las labores que se le impriman al comienzo; del correcto control de bebederos y del manejo de cortinas.

            Las tareas de muestreo y análisis, son herramientas necesarias para una valoración ó estimación ponderada del estado y calidad de las camas, minimizando la subjetividad de las apreciaciones.

            La ausencia de problemas sanitarios en un lote de parrilleros saliente, no debería ser la única variable para decidir la reutilización de la cama; pues se estaría subestimando realidades subclínicas. (FOTO 9) Una evaluación integral del material de la cama daría una visión más profunda de la realidad.

Muestreo y valoración ponderada de camas avícolas

            Se reconocen dos tipos de metodologías para la evaluación del estado de las camas avícolas, las cuales son complementarias y no sustitutivas:

  • Evaluación IN SITU

  • Evaluación IN VITRO

De ambas, la valoración in situ, constituye una componente importante dentro de un sistema de auditoría ponderada de granjas.

Se entiende por sistema de auditoría ponderada, al sistema de gestión de granjas en base a la supervisión interna y/o de terceras partes, mediante la cual se realiza una revisión integral de las granjas a través de una escala de puntuación y niveles de criticidad de riesgos, pudiéndose realizar un ranking de galpones y granjas de acuerdo al resultado de de la auditoría.

La determinación in situ del estado y calidad de las camas se realiza en el galpón, de acuerdo a la observación de las condiciones físicas y organolépticas bajo Check List de calificación ponderada de deméritos, de acuerdo a plan de muestreo previamente estipulado [examen sensorial y físico].

Se enmarca así un panorama cuantitativo del estado actual de la cama, determinándose un confronte con los niveles de calidad aceptable.

Esta herramienta permite estimar los diferentes niveles de riesgos, identificar los problemas sobre la producción posiblemente ocasionados a partir del estado de las camas y escoger las acciones de prevención o mitigación que se estimen convenientes.

La valoración in vitro, son los análisis de laboratorio realizados sobre muestras representativas de las camas, sobre las cuales se establecen diferentes técnicas para determinar, entre otros parámetros: Humedad; pH; niveles de amoníaco, etc.

Es de uso frecuente la técnica de muestreo mediante hisopo de arrastre para detección por ejemplo de salmonellas. (FOTO 13)

También se realizan determinaciones en materia de recuento de insectos (FOTO 10) y recuento e identificación morfométrica de ooquistes (coccidiosis).

La determinación de niveles de ooquistes en la cama, contribuye a establecer la dinámica de excreción de ooquistes que presenta una población de aves determinada; permitiéndole al Médico Veterinario, interpretar si dicha dinámica es derivada de vacunación, del programa coccidiostático (ó de una falla de éste). La identificación morfométrica permite el reconocimiento visual de las especies contenidas en el recuento para planificar las acciones futuras.

Algunos conceptos sobre muestreo de camas

            Las muestras para análisis pueden tomarse durante el alojamiento de las aves o al tiempo del vacío sanitario, previo a decidir sobre su reutilización.

            Varias metodologías de muestreo de suelo pueden ser aplicadas para la evaluación de camas. El método del muestreo lineal oscilante (camino en zig – zag) es empleado en varios países con importante desarrollo avícola y de comprobada efectividad. (Foto 14)

            Para muestrear un Galpón Avícola Standard (G.A.S. de 100 m. x 12 m ó 150 x 12 m), se divide de modo longitudinal e imaginariamente el galpón en tres áreas. Si se trata de cama cuyo espesor se halla entre 15 y 20 cm., se colectan 10 ó 12 submuestras en bolsas de aproximadamente 300 a 600 cm3, incluyendo la cama debajo de implementos (comederos y bebederos).

Se vierten las submuestras en un balde plástico de 20 L, el contenido del recipiente constituye el tamaño de la muestra de cada área de muestreo. Debiéndose mezclar el material dentro del balde.

            Se puede emplear pala de punta o pala manual de jardinería. En todos los casos retirar la capa superficial compactada y dejar una capa de aprox. 2cm en contacto con el piso del galpón, afín de no levantar material del piso (tosca, etc.). Se puede preparar una bolsa con costras picadas para remitir separadamente. Para homogeneizar las muestras puede volcarse el contenido de cada muestra sobre un catre, una lona, polietileno grueso o carretilla, procediéndose al desmenuzado y mezclado de todo el material. La muestra de envío a laboratorio se toma llenando una bolsa hermética con cierre deslizable de 27 cm. x 28 cm. En ella se debe indicar: Granja – Galpón (sector si está subdividido) y Fecha de recolección de muestra.

Dicha muestra debe ser remitida a laboratorio el mismo día. Si por algún motivo no puede enviarse de inmediato, distintos autores recomiendan refrigerarla.

Manejo correctivo

            Abarca las acciones de retiro del material compactado de la capa superficial de las camas (costras – champa), con reposición total o parcial de sustrato o sin ella. Es obvio recalcar que el agregado de material nuevo, sólo sirve en el caso que la mayor parte de la cama conserve su integridad. Camas viejas convertidas en polvillo, en las que no puede reconocerse la forma de las cáscaras, no conservan los requisitos funcionales, constituyen un problema para la salud de las aves y disminuyen la utilidad del material nuevo agregado, transformándose en una pérdida de dinero.

            Asimismo, la denominación “manejo correctivo”, incluye también aquellas técnicas tendientes a modificar las condiciones de humedad; temperatura y pH de las camas, a través de la incorporación (mezclar con la cama), fumigación o aspersión de diferentes productos [cal; acidulantes; insecticidas; desinfectantes, controladores de amoníaco (Ej. Ácido fosfórico); Aluminosilicatos, zeolita, etc.].

A modo de conclusión

            Es conocida la importancia de un buen manejo de la cama avícola; como así también los múltiples factores que impactan sobre dicha calidad. De todos ellos, la falta de concientización y/o conocimiento sobre el tema del personal de galpones, tienen el mayor impacto sobre la conservación de los sustratos (camas). La reutilización de camas en producción de pollos parrilleros, es un factor que incrementa los riesgos en la calidad de las aves. El manejo de camas se divide en preventivo y correctivo. Existen diferencias entre manejo de camas y el manejo sistematizado de ellas; este último genera soluciones y entrega información para la gestión preventiva a través de técnicas de muestreo y valoración ponderada de las camas.

            El manejo sistematizado de camas es una componente de un sistema de auditoría de terceras partes (externa a la empresa), integral y ponderada de las granjas. Dicho sistema es una herramienta a la cual deberá recurrir en breve la industria avícola, en busca de optimizar los sistemas de gestión, a través de la estimación de criticidad de riesgos y la detección de costos ocultos.